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Realidad y neolengua de la injusticia

No hace falta invertir muchas palabras para dejar aclarado que en Venezuela no hay justicia y, como dice san Agustín, estamos en la tierra propicia para la bandas del crimen.

La violencia está a la orden del día, la impunidad es la regla, los órganos de administración de justicia se encuentran marginados y presionados por quienes ejercen el poder. A pesar de todo ello, se pretende mantener una “apariencia de legalidad” que confirma el autoritarismo, la anomia y el caos del sistema que tiene a su cargo resolver los conflictos societarios.

Por lo demás, el lenguaje oficial se ha empeñado en acuñar términos que pretenden cambiar las cosas o suministrar una imagen falsa del horror de la injusticia penal venezolana.

 

06_REALIDAD Y NEOLENGUA DE LA INJUSTICIA

Solidaridad venezolana

En estos días aciagos de una Venezuela deprimida y atribulada, asediado el pueblo por las carencias de alimentos y medicinas, acosada la ciudadanía por la inseguridad, comprometida la esperanza de la comunidad ante la perspectiva de un futuro incierto de mayores penurias, separadas las familias por la partida de los hijos en busca de mejores condiciones de vida y, sobre todo, afectados en nuestra dignidad ante el descaro de la compra de conciencias y el chantaje constituido en arma para doblegar a la población, se han hecho manifiestas las señales más positivas del verdadero sentir venezolano.

Es cierto que en estos años hemos sido testigos de las muestras de un odio que nos es ajeno y no son infrecuentes las manifestaciones de retaliación y venganza que se apoderan de nuestro espíritu, pero no es menos cierto que nos quedamos sorprendidos ante la respuesta que se va generalizando de la generosidad y solidaridad de nuestro pueblo para contribuir al alivio de las necesidades de nuestros hermanos.

 

05_SOLIDARIDAD VENEZOLANA

La condena del proceso

La historia de las penas es la historia de la crueldad de la humanidad, como dice Ferrajoli, siendo más despiadada la violencia producida por las sanciones penales que la violencia de los hechos delictivos.

Sin duda, los delitos constituyen las infracciones más graves que se pueden llevar a cabo en una sociedad y, por ello, la imposición de las más duras sanciones, una vez acreditado en un proceso que se ha cometido un hecho punible y determinada con certeza la culpabilidad de sus autores y partícipes.

El proceso es un medio y no un fin que persigue esclarecer la verdad de los hechos y precisar las responsabilidades, a través de la justa aplicación del derecho y con absoluto respeto por las garantías del imputado, cuya inocencia se presume, mientras no se pruebe lo contrario a través de una sentencia firme, por lo cual, como regla general, salvo situaciones excepcionales, de evidente riesgo para la actuación de la justicia o de evasión del proceso, ninguna persona imputada o acusada debería quedar restringida en sus derechos o sufrir la pérdida de su libertad.

 

05_LA CONDENA DEL PROCESO

La enfermedad, el remedio y la ruta

La situación es tan grave y la crisis se acelera tanto cada día que ya no se puede hablar con eufemismos y en susurros para que el enfermo no se alarme. Es necesario que civiles y militares hablemos y discutamos abiertamente sobre la necesaria y rápida intervención quirúrgica si no queremos que el enfermo se muera; es decir, que nos quedemos sin país. Proponer abiertamente las vías de solución no es delito, pero sí lo es ocultar con cinismo, disimular con el silencio y agravar con la inacción. La gran unidad nacional está constituida y crece con todos los que defienden que Maduro está deslegitimado por su desempeño (violación sistemática del artículo 2 de la Constitución) y por la fraudulenta votación del 20-M, que la dramática realidad humana económico-social no debe prolongarse y que es imprescindible el pronto restablecimiento de la Constitución democrática y elecciones libres. Esta es la unidad que el país reclama para salvar la vida del enfermo. Ante la dura realidad que nos oprime, hay que buscar la cirugía mayor para evitar la muerte y definir la ruta de salida y reconstrucción.

 

06_LA ENFERMEDAD EL REMEDIO Y LA RUTA

La constituyente del fracaso

El paraíso prometido por el modelo militarista-populista-revolucionario solo ha traído miseria, hambre, corrupción, hampa y represión lo que se evidencia en la vida cotidiana.

La única verdad que existe es la que ellos defienden y el que se oponga es un “traidor a la patria” o “agente del imperio”, que debe ser descalificado.

La arrogancia les impide ver la verdad y los despoja de la necesaria la atribuyen a los demás. Como la verdad les pertenece, hay que defenderla hasta “con las armas” y “como sea”, aunque tengan que reprimir a mansalva. Es la combinación explosiva de militarismo con marxismo-leninismo.

Esta falta de conexión con la verdad quedó evidenciada con la consulta popular realizada el pasado 16J, que demostró al mundo la vocación democrática de la mayoría de los venezolanos.

Basta señalar las declaraciones de la presidente del Consejo Nacional Electoral restándole valor a tan importante hecho político.

Esto demuestra que el CNE y su presidente no respetan las reglas y protocolos de la democracia.

La participación de 7.535.259 electores que expresaron su opinión muestra una cifra que evidencia el éxito de la consulta, y que la mayoría rechaza la constituyente. esto se añade que la impecable organización evidencia la capacidad de la sociedad civil para organizarse, y su sentido de compromiso con la libertad y la democracia. La sociedad civil es más ágil y eficiente que la pesada y lenta burocracia del organismo electoral venezolano.

Esperamos que el presidente Maduro reflexione con humildad y serenidad para que cancele su constituyente, que solo puede garantizar más fracaso, más miseria y menos libertad. Es lo que Venezuela se merece.

Ramón Escovar León-LA CONSTITUYENTE DEL FRACASO