Tag Ramon Escovar Leon

Fútbol y política

El fútbol se juega con los pies, pero se piensa con la cabeza, es frase que sintetiza lo que explicaba el legendario jugador Johan Cruyff. Para vencer, el jugador debe estar en el lugar y el momento oportunos y, sobre todo, debe lograr conectar sus pensamientos con sus pies.

El sentido de equipo, la posibilidad de jugar de forma armónica con otros, es fundamental. Por mucho talento que se posea, si no se sabe actuar con el resto de equipo, si el ego impide hacer el juego colectivo, desaparecen las posibilidades de éxito. El objetivo de todos es clavar el balón en el arco del contrincante. Todo equipo se armoniza en función de ese objetivo con una estrategia común y con el pensamiento claro para armar las jugadas.

Algo distinto a lo que exige el fútbol sucede en la oposición venezolana. La falta de unidad ha impedido encontrar el camino a la libertad. No hay duda de que todos buscan el mismo objetivo: recuperar la democracia. Sin embargo, eso no ha sido posible en vista de que cada cual tiene su propia idea sobre la acción política, y el interés propio impide jugar en equipo. Mientras se mantenga este desorden político, será muy difícil recuperar la libertad.

06_FÚTBOL POLÍTICA

El grito del General Vivas

La literatura venezolana cuenta con dos obras que conviene evocar en estos momentos de intolerancia, dolor y cárcel. Se trata de Memorias de un venezolano de la decadencia de José Rafael Pocaterra y Se llamaba SN de José Vicente Abreu. La “liberación” de los presos políticos nos pone ante las escenas de crueldad que narran dichos autores en estas obras fundamentales.

Para Jesús Sanoja Hernández las Memorias de Pocaterra significaron un documento sin parangón en el continente. No hubo en la primera parte del siglo XX en la América Latina otras Memorias como esa, comenta este especialista de la historia de la literatura carcelaria desde La Rotunda hasta la Seguridad Nacional.

06_EL GRITO DEL GENERAL VIVAS

Betancourt derrota a Fidel Castro

“Usted personifica todo lo que nosotros admiramos en un líder político”, le dijo John F. Kennedy a Rómulo Betancourt el día 19 de febrero de 1963 con ocasión de la visita de este último a la Casa Blanca. En el mismo discurso, el joven presidente le reconoció al estadista venezolano que su lucha por la democracia lo había convertido en el enemigo más importante de los comunistas en América Latina.

Fidel Castro se había empeñado en apoderarse del petróleo venezolano y extender su modelo marxista-leninista a Venezuela. Encontró apoyó en el Partido Comunista y en el Movimiento de Izquierda Revolucionario, escisión del ala marxista de Acción Democrática. El intento de revolución fue hecho por la burguesía, y no por la clase trabajadora como lo proclamaba Marx.

 

06_BETANCOURT DERROTA A FIDEL CASTRO

La ilegitimidad de la “reelección”

La legitimidad de la “reelección” de Nicolás Maduro ha sido cuestionada por parlamentarios regionales, la Unión Europea y las democracias occidentales con argumentos que no pueden pasar inadvertidos. El fundamento de esta visión se basa en considerar a la asamblea nacional constituyente como órgano de facto porque no cumplió con la indispensable consulta al pueblo, establecida en la Constitución. Sobre la base de esta consideración, lo que emane de ella carece de legitimidad: tanto la convocatoria a “elecciones”, como la “juramentación” presidencial y cualquier compromiso que se pretenda asumir en la acción del gobierno.

A favor de la tesis señalada milita la opinión de Antonio Negri, un pensador marxista muy respetado por los revolucionarios de nuestro tiempo. Sostiene Negri que “hablar del poder constituyente es hablar de democracia” (El poder constituyente). El filósofo marxista no vacila en proclamar que la democracia supone algo más que el gobierno de las mayorías, pues implica la separación de poderes, el respeto a los derechos humanos y los valores que consagra la carta magna, lo que no puede vulnerarse.

 

05_LA ILEGITIMIDAD DE LA

Elecciones y el poder perpetuo

El proceso “electoral” lejos de resolver el problema político y constituir una salida, viene a empeorar la crisis. El desconocimiento de las democracias occidentales de los resultados electorales aísla al gobierno de Venezuela. A esto se añade la declaración de Henri Falcón de no reconocer los resultados y la posición de Luis Emilio Rondón, uno de los rectores del Consejo Nacional Electoral, al denunciar vicios en el proceso. Estamos ante una situación inédita: el candidato “vencedor” tiene un alto nivel de rechazo, como indican las encuestas, pero gana con 68% de los votos. Los resultados de las “elecciones” del domingo pasado constituyen el punto de inflexión de la revolución bolivariana y ratifican su fracaso rotundo.

A lo anterior se suma el descontento por la forma como fue conducido el proceso electoral: las denuncias formuladas por Falcón y Javier Bertucci sobre el uso de los puntos rojos y el escaneo del carnet de la patria, para controlar y presionar a los electores.Todo esto afecta la legitimidad del proceso.

El dilema del voto

“Si podemos hacerle frente [a Hitler], toda Europa podrá ser libre y la vida en el mundo progresará por nuevos y soleados caminos”, afirmó Winston Churchill el 18 de junio de 1940 en el Parlamento británico. En otras palabras: en la lucha contra el totalitarismo es fundamental la unidad de quienes se oponen a la opresión. El reto de las democracias para enfrentar los regímenes totalitarios es actuar como un bloque en la búsqueda de la libertad.

Sin embargo, la situación de la oposición venezolana de hoy es de confrontación entre los abstencionistas y quienes piden votar, como es sobradamente conocido. El argumento es este: si no piensas como yo, eres un “traidor”, un “colaboracionista” y demás adjetivos calificativos. Dicha situación no contribuye con el objetivo común: la recuperación de la democracia.

Así las cosas, sería conveniente que la dirigencia opositora hiciera un esfuerzo para enviar un mensaje unitario que permita a los venezolanos conocer la estrategia común que deberá implementarse a partir del 20 de mayo.

 

05_EL DILEMA DEL VOTO

El día después

“El país se está desangrando mientras Maduro solo ve cómo se atornilla en el poder”, afirmó el cardenal Baltazar Porras en declaraciones difundidas el pasado domingo en la prensa y redes sociales. El cardenal describe el ambiente político dentro del cual se desarrollarán las elecciones del 20 de mayo, un hecho que inquieta a los venezolanos, conocedores de las peculiaridades de este proceso. Maduro es un presidente que tiene cerca de 80% de rechazo, no obstante se presenta como el posible “ganador” de la contienda electoral. ¿Puede ser esto posible?

Estamos ante unas “elecciones” convocadas por la asamblea nacional constituyente, organismo cuestionado nacional e internacionalmente porque no fue consultado al pueblo, como lo señala la Constitución. Esta es la razón en la que se fundamentan las democracias occidentales para advertir que desconocerán los resultados de ese proceso, por considerarlo fraudulento.

 

05_EL DÍA DESPUÉS

El aumento salarial como ilusión

El 1 de mayo estuvo cargado de malas noticias para los venezolanos. Maduro decretó un aumento del salario mínimo a 1.000.000 de bolívares así como el incremento del cestaticket “socialista” a 1.555.500 bolívares mensuales. De esta manera se eleva el salario mínimo integral a 2.555.500 bolívares, lo que significa un aumento nominal pero no real, pues no mejora el poder adquisitivo del salario.

Con una hiperinflación como la que sufre Venezuela, los incrementos salariales se derriten como el hielo, porque los precios aumentan día tras día -y hasta el mismo día- sin que el gobierno tenga capacidad de respuesta ante esta situación. Estamos frente a una ficción que ya no engaña a la clase trabajadora. El nuevo sueldo no alcanza para dos pollos y un cartón de huevos al mes. Toda una burla.

Por si fuera poco, los precios de los productos, bienes y servicios deben marcarse en bolívares actuales y en “bolívares soberanos” para crear la ilusión (¡o engaño!) de que se está controlando la hiperinflación. Una reconversión monetaria que no fue precedida de un plan de ajustes económicos, para eliminar el desequilibrio fiscal, será un fracaso. Además, se requiere de un plan de privatizaciones para devolver al sector privado las empresas expropiadas y quebradas; pero los dogmas ideológicos del gobierno le impiden ver la realidad y reconocer que el descalabro se debe a la copia del fracasado modelo cubano.

 

05_EL AUMENTO SALARIAL COMO ILUSIÓN

La libertad de Nicaragua

Una decisión del destino hizo coincidir la enorme represión ejercida por Daniel Ortega contra los nicaragüenses con la entrega del Premio Cervantes 2017 a Sergio Ramírez. Esta coincidencia es un anuncio de que la libertad toca la puerta en Nicaragua.

La imagen de libertad para los nicaragüenses sube de tono porque Sergio Ramírez dedicó el premio recibido “a la memoria de los nicaragüenses que en los últimos días han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia, y a los miles de jóvenes que siguen luchando, sin más armas que sus ideales”.

Recibir el Premio Cervantes es un compromiso con la libertad, puesto que la gran obra cervantina, El Quijote, es una invitación “al ejercicio de una facultad humana sin par, al ejercicio de la libertad”, como dice Pedro Salinas.

 

04_LA LIBERTAD DE NICARAGUA

Crisis institucional y elecciones

Para el pensador alemán Carl Schmitt las acciones y motivaciones políticas deben estar orientadas por el dilema amigo-enemigo, según el cual al adversario hay que someterlo porque es un obstáculo para imponer el Estado totalitario. Pero esto no implica apropiarse de los medios de producción, como sí lo propone el marxismo.

El dilema amigo-enemigo se traduce también en razón práctica por la que el gobierno por medio de su ilegítima asamblea nacional constituyente ha convocado un proceso electoral con el propósito de extender esta agonía por seis años más, siempre sometiendo al “enemigo”.

Pese a todo el ventajismo, el gobierno se ha debilitado debido a su fracaso económico, a la corrupción, a la hiperinflación y la escasez que ha generado una crisis que la comunidad internacional no vacila en calificar de humanitaria, porque ya no es posible ignorar al régimen venezolano. En este sentido, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence ha calificado a Venezuela como Estado fallido.

04_CRISIS INSTITUCIONAL Y ELECCIONES