Inmotivación de la sentencia como violación a la tutela judicial efectiva y el debido proceso.

En Sala de Casación Civil, el 22 de marzo de 2013, Nº de expediente 2012-000430, se volvió a ratificar un criterio tan importante como es motivar la sentencia por parte del juez superior.

El vicio de inmotivación o denuncia por defecto de actividad, se fundamenta en el artículo 313, ordinal 1 de nuestro C.P.C, en cuanto al segundo supuesto relativo al incumplimiento de los requisitos de la sentencia. La inmotivación viola el derecho de la defensa, contenido en el artículo 15 del C.P.C, así como el artículo 49 de nuestra Constitución, y el artículo 26 constitucional relativo a la tutela judicial efectiva como principio de orden público.

Es menester señalar que una de las características de este recurso EXTRAORDINARIO, es decir, el recurso de Casación, es que no entra a analizar el fondo de la causa, sino los quebrantamientos u omisiones de la ley.

En el caso bajo estudio, se pretende impugnar la sentencia del juez superior, quien sin hacer un proceso de razonamiento de las pruebas aportadas por el demandante, ya que simplemente las enumeró, afirma la condición de ¨incapaz¨ del vendedor de un bien inmueble, por lo que se decidió la nulidad del contrato.

La sala de casación dice: ¨de la exposición del sentenciador no se evidencia de cual de los informes y de qué otras pruebas obtuvo los elementos de hecho que le permitieron concluir que el vendedor estaba incapacitado mentalmente al momento de realizar la negociación, más aún, considerando que el diagnóstico de incapacidad mental es complejo, que debe estar acompañado de arguentos directos sobre la gravedad de la capacidad volitiva, más allá de la mera enunciación de dolencias y síntomas del paciente. La motivación debe ser precisa y clara sobre elementos tan graves como es la total incapacidad mental¨.

La Sala, en distintas sentencias se ha manifestado con respecto a la falta de motivación, como en la sentencia Nº 857 del 14 de noviembre de 2006, estableciendo lo siguiente: ¨la motivación de una decisión, según lo ha establecido este tribunal, debe estar constituida por razones de hecho y de derecho que dan fundamentos al dispositivo. El propósito de la motivación es, además de llevar al ánimo de las partes la justicia de lo decidido, permitir el control de la legalidad, en caso de error¨.

En sentencia Nº 83 del 23 de marzo de 1992, la Sala ha establecido que la falta de fundamentación o de motivos, puede asumir varias modalidades:

a) Que la sentencia no presente ningún razonamiento.
b) Que las razones dadas por el sentenciador no guarden relación alguna con la acción o excepción, por lo que se deben tener por inexistentes jurídicamente.
c) Que los motivos sean contradictorios entre si.
d) Que todos los motivos sean falsos.

En conclusión, la sentencia que no contenga los motivos concretos y determinados en la valoración del cúmulo de pruebas aportadas en autos, y solo enumerarlas sin realizar el análisis completo, esta viciada por inmotivación.

 

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